Los dolores de cabeza constantes y las migrañas intensas podrían ser sintoma de un transtorno mental que muchas veces pasa desapercibido por la falta de un diagnostico médico.
También se suelen confundir las jaquecas contantes con estres laboral, pero esta condición puede causar convulsiones, incontinencia y hasta discapacidad de por vida.
Así lo advierte el doctor Ahmed Abd Elbary, quien aborda temas de salud a traves de sus redes sociales. En su perfil de Instagram (@dra_says) contó su experiencia con un paciente diagnosticado con malformación de Chiari.
El caso hizo reflexionar al médico britanico sobre la cantidad de pacientes que «no son diagnosticadas tras sufrir dolores de cabeza» y podrían padecer dicha condición.
La malformación de Chiari es una afección que se produce cuando el tejido craneal se extiende hacia el canal espinal. Esto sucede cuando el craneo se desarrolla de forma irregular o es más pequeño de lo normal, lo que redunda en una presión hacía abajo contra el cerebro.
Si bien la gravedad de esta condición puede variar, en algunos casos puede generar daños irrversibles en la médula espinal, lo que provocaría dificultades para mantener el equilibrio o ir al baño, de acuerdo con Elbary.
«Los dolores de cabeza pueden empeorar al estornudar, agacharse o toser«, sostuvo el doctor, quien explicó que la clave para saber si un paciente padece o no dicha condicón son los dolores «crónicos».
«Con episodios agudos además de cabeza crónico. Si siempre sufrís dolores de cabeza y nada los mejora, sino que empeoran, es posible que los padezcas», advirtió.
La malformación de Chiari, si no se advierte a timpo y es tratada, también puede generar convulsiones potencialmente mortales. Otros sintomas son los mareos, problemas para digerir la comida, dolores de cuello, náuseas, dificultad para dormir e incluso depresión, explicó el doctor.
Si bien la malformación de Chiari aparece al momento del nacimiento, suele detectarse durante la vida adulta de las personas. Además, la falta de equipos de resonancia magnéticas dificultan los diagnosticos tempranos de dicha enfermedad.
Sin embargo, el Dr. Elbari explicó que la malformación de Chiari «por sí sola no pone en peligro la vida», y «si los síntomas no son tan graves» se pueden tratar con medicación.
«Sólo creo que es difícil obtener el diagnóstico, especialmente en Inglaterra, cuando se necesita una resonancia magnética o incluso yo como médico de cabecera, que derivar (a un paciente a) una resonancia magnética es cada vez más y más difícil», explicó.
También existe una «complicación muy rara y potencialmente peligrosa» de la enfermedad, añadió el Dr. Elbary. Se tata de la siringomielia, que se produce cuando se desarrolla una cavidad que se llená de liquido en la médula espinal.
Quienes padecen esta complicación también pueden experimentar problemas para utilizar las manos, dificultad para caminar, dolor y problemas para controlar la vejiga o los intestinos.
El tratamiento de la siringomielia suele centrarse en el control de los síntomas y la prevención de nuevos daños en la médula espinal.
El medio britanico Daily Mail, además de compartir el consejo del doctor Elbari, compartió el caso de Charlie Rolstone, propietaria de una joyería en Hertfordshire.
La mujer de 41 años «ignoró» los «sutiles» dolores de cabezas y mareos intensos que sentía, adjudicandolos al ver televisión y pasar mucho tiempo con su telefono.
«Sabía que tenía estos síntomas, pero pensaba que eran normales«, sostuvo. Sin embargo, un colpaso al volver a su casa terminó en un traslado de urgencias al hospital, donde le diagnosticaron malformación de Chiari.
«Siempre que toso, siento un dolor punzante en la cabeza que me cubre la parte posterior del cráneo. Sólo dura unos 30 segundos, pero es suficiente para que me agarre la cabeza. Ni siquiera puedo gritar o levantar la voz sin que me duela la cabeza», contó acerca de los sintomas.