Lo dice Andrés Calamaro en El Salmón: «Si es rápido y gratis, why not? [¿por qué no?]«. Y aunque en la canción tiene otro contexto, en el mundo digital esta frase es casi un lema de quienes terminan cayendo en estafas, malware (software malicioso) y robos de datos sin darse cuenta.
Porque si hay algo que nos tienta en Internet es lo inmediato y gratuito. ¿Un partido gratis porque no pagaste el Pack Fútbol? Why not. ¿Un crack para evitar pagar una licencia de Office? Why not. ¿Una oferta increíble que te pide solo un clic? Why not.
Lo que no vemos es que muchas veces, detrás de ese “why not”, hay un malware listo para abrir la puerta y robarnos todo. Y uno de los más peligrosos y silenciosos en la actualidad son los infostealers, programas diseñados específicamente para infiltrarse en tu computadora y robar credenciales, contraseñas, datos bancarios y hasta billeteras de criptomonedas sin que te des cuenta.
Es clave entender que tu información vale mucho más de lo que creés. Tus datos no son solo un correo y una contraseña: son la llave de tu identidad digital, tu acceso a cuentas bancarias, redes sociales, trabajo y hasta a tu vida personal. Y el problema no termina ahí: muchas veces, los delincuentes usan tu identidad digital para seguir estafando a otros en tu nombre, haciéndose pasar por vos en redes sociales, WhatsApp o correos falsos. Cuando no protegés tus datos, no solo te ponés en riesgo vos, también a los demás.
Estos programas maliciosos están diseñados para colarse en tu dispositivo de la manera más sencilla posible. Y lo peor es que muchas veces somos nosotros mismos quienes les abrimos la puerta sin darnos cuenta.
1. «Mamá/Papá, quiero armas nuevas y pasar de nivel más rápido»
Tu hijo quiere desbloquear niveles sin pagar o conseguir ventajas en su juego favorito. Busca en YouTube o Google un crack y encuentra un link de descarga. Lo instala, lo ejecuta… y sin saberlo, mete un infostealer en la computadora.
Ahora, el malware empieza a trabajar en segundo plano, robando credenciales de navegadores, accesos a redes sociales y cualquier información guardada en el dispositivo.
2. «No voy a pagar la licencia, mejor me bajo una versión activada»
Querés ahorrarte unos pesos y decidís buscar una versión gratuita de Office, Photoshop o cualquier software caro. Encontrás una página con miles de descargas y comentarios positivos. Lo bajás, lo instalás… y de paso le das acceso a un infostealer que empieza a recolectar tus datos.
En pocos minutos, los ciberdelincuentes pueden tener acceso a tu home banking, redes sociales, cuentas de e-commerce y más.
3. «Hay un sitio donde podés ver el partido gratis«
Estás desesperado por ver el partido de tu equipo favorito y te acordás de esa página que te pasó un amigo. Entrás, hacés clic en varios botones de “Aceptar” y “Permitir” sin leer… y listo. Acabás de instalar un malware.
Tal vez el partido lo puedas ver, o tal vez no. Pero lo que seguro pasa es que, en el fondo, tu información ya está siendo robada y enviada a un servidor desconocido.
Estos programas maliciosos no buscan destruir tu computadora ni dejar rastros visibles. Trabajan en las sombras, extrayendo información valiosa que después los ciberdelincuentes usan o venden en el mercado negro.
Internet está lleno de trampas disfrazadas de oportunidades. Y aunque la tentación de lo rápido y gratis es fuerte, hay que entender que nada es realmente gratis en la web. Si algo parece demasiado bueno para ser cierto, lo más probable es que sea un engaño.
Así que la próxima vez que te enfrentes a una oferta irresistible, un crack milagroso o un sitio de streaming gratuito, recordá: si es rápido y gratis, tal vez el precio lo estés pagando con tu información.